Wednesday, September 13, 2006

CAÍ

Me llamaste por fin, como si no hubiera pasado nada, yo quise estar borde pero no pude, soy demasiado tonta, soy una tonta que se quiere hacer pasar por borde; una tonta que necesita de ti.
Quedamos por la tarde, y aunque me resistí, una no es de piedra ante esa carita, ante esos pelitos que asomaban por tu jersey, ante esos morritos tan deliciosos...

Y cai en la tentación....

Sunday, September 10, 2006

LLAMAME....

Muchos días han pasado desde mi último artículo, muchas cosas han pasado, pero tanto tiempo libre...
Y aqui estoy ante el ordenador de nuevo, pensando en tí, esperando que te trages tu orgullo y vengas a por mi. El fin de semana resultaba muy tentador( tu y yo solos) pero tus ataques preventinos y mi mala ostia, nos jodieron los planes. Sé que igual me pase un poco, en momentos me ha removido la conciencia, pero es que a veces te odio; te odio por quererte tanto; porque hay momentos en que me siento enganchada a ti, siento que no se si podría o sabría vivir sin ti... y por eso intento siempre sin conseguirlo alejarme un poco, darte tu espacio, y aparentar que yo al igual que tú también sé ir a mi bola...

¿Pero cómo voy a saber hacerlo? Si, ayer espere verte miles de veces; y es que tienes razón, vivo en un cuento de hadas, me hago tantas ilusiones que igual ese es el problema que tengo con la gente; siempre espero de los demás más de lo que me pueden o quieren darme.

Me levante para ir al trabajo esperando a que vinieras con el desayuno; salí del trabajo esperandote en la puerta, llegué a la piscina ansiando bañarme contigo; volví a entrar y salir del curro con las mismas ilusiones fallidas que antes; en el autobús con el móvil bien agarrado por si sonaba ( por si tú lo hacías sonar), durante el recorrido esperé verte en nuestra parada....al llegar a casa esperé verte en la puerta, y en la noche esperé oir el timbre....y como dice la canción: esperé, esperé y nada

Hoy me levantado desganada, será porque raramente este finde no estará tu colonia en mis sabanas, porque no huele a deseo, porque no se palpa en el ambiente o porque no hay que esconder pruebas del delito.

A pesar de que te amo, de que deseo con todas mis fuerzas llamarte, me intentare resistir hasta que tú lo hagas, porque de vecen cuando me gusta que cedas tú.